la voz del sureste, auténtica expresión de la provincia..: Tubo de ensayo Tubo de ensayo ================================================================================ Administrador on Publicado el: 09/09/2010 a las 10:07 pm René Delios He leído una serie de entregas en dónde las autorías de éstas exponen la situación que impera en los partidos políticos federados, y cuyas dirigencias estatales en el intríngulis pecan de corrupción política y servilismo a las directrices centrales y centralistas, que han complicado la calidad de las designaciones partidistas a puestos de elección popular. Bajo esa óptica no están en las cámaras de la federación o en la LXIII legislatura local los mejores representantes populares chiapanecos. Miradas rápidas a las dinastías dentro de los partidos políticos, muestran incluso descaradas camarillas que dominan las posiciones y solo se las rotan, como sucede en el PT, un partido que juega descaradamente a la democracia y cuyos dirigentes son parasitarios del sistema, pues su representación es nimia pero fructífera en sus muy personales intereses políticos. La mayor rentabilidad de éste partido ahora es ser contestatario –a todo- incluso dentro de la centro izquierda misma, pero lo que ha ganado es que no lo vean bien ni desde esa izquierda y ni desde el poder. Al menos en los casos del gobierno federal y estatal, es un partido apestado y poco propositivo. El PAN, que debería ser un partido de dominio pues está no solo en la presidencia, sino “in crechendo” en la entidad, en vez de vender bien sus propuestas, las regala. Su discurso, llano, no crece y contrario censu, de vez en vez aparece su dirigente estatal en uno de los “bajos perfiles” más lerdos de la historia azul en la entidad, por lo que de ellos hay poco que hablar, enredados en el conservadurismo y el institucionalismo que -¡Oh ironía!- hace poco más de una década el doctor Valdemar Rojas le cuestionaba tanto al PRI. Hoy en su partido sangran su realeza –por aquello de la sangre azul- por la boca. En cuanto al PRD, del otrora partido contestatario no queda nada. A lo mejor ya ni es necesario; antes los planteamientos de esa izquierda no era escuchada y ahora es gobierno: a diferencia hoy ésta administración encabezada por el Sabines escucha, y salvo los radicalismos de o el todo o nada, se va dando cumplimiento a lo que se pueda. Sin embargo, la invasión de un oleaje de priistas deslizó a aspirantes “naturales” a los puestos de elección popular. No fue un desplazamiento gratuito: El mismo PRD con el impulso hecho por Cárdenas abrió hace años las llamadas “candidaturas externas”, que le permitieron posiciones pues, aparte de carecer de figuras carismáticas, el sol azteca no contaba con gente preparada para los cargos. Y es que la falta de formación de cuadros propios generó ese fenómeno y de pronto personajes que eran destacados en otros partidos, al entrar en conflicto de intereses políticos con sus dirigentes, especialmente priistas, cambiaron a la camiseta amarilla y llegaron a alcaldes, diputados locales, federales y hasta a senadores incluyendo –dos veces- a gobernador del estado. De izquierda, lo que se llame de izquierda aun no ha habido gobernador en Chiapas y, no lo habrá, porque tiene paludismo. Los priistas son los que siguen teniendo más oficio político. Para levantar necesariamente tendrá que mostrar y pronto otro rostro y concepción del entorno sociopolítico del estado. Nada exagerado, lo que es. Además de que no se espera. Los tiempos en que se denostaba una administración desbordando la realidad de los sucesos –y todavía los ignaros que lo publicaban, me cae- sin medir las consecuencias de imagen a la entidad, se terminaron. Chiapas no es un caos, pues fuera eso: anarquía, movilización, violencia y no la hay. Comprobado es que existen niveles importantes de seguridad, aunque –ojo- no de nula violencia. Eso brota en el lugar menos posible, incluyendo tu casa. Los priistas con más oficio político no van a desgastar sus estrategias de recuperación de imagen, de presencia política. San que, al menos la mitad de sus posiciones comprendiendo el gobierno del estado, lo han perdido en una década. El asunto es analizar el porqué pero también qué se tiene, pues hay que recordar que hubo desbandada de intereses a su interior e incluso en los mismos “cuadros distinguidos”, una caterva de cabrones a los que hay que tenerles cuidado, por que son traidores, me cae, a su convicción y formación política. Digo, ellos se hubieran quedado en su partido; digo hay varios ejemplos en la actual administración, que portan orgullos –con ética y coherencia- su estola tricolor y van pa´rriba. ¿Qué me falta? Aparte de una Convergencia ignominiosa y dúctil, un Panal sin abejas y empalagado de intereses.