la voz del sureste, auténtica expresión de la provincia..: Las crónicas de un continuo despertar Las crónicas de un continuo despertar ================================================================================ Administrador on Publicado el: 08/03/2010 a las 08:56 pm Arit León Rodríguez En silencio, protestante convalece en su cama. ¿Qué se hace cuando, pese a que uses los elementos de defensa que las autoridades te brindan, no estás protegida? ¿A quién recurres, si pese a tener valor para elevar la voz y gritar tu descontento, silencian tu garganta con misoginias y violencia aberrante, cuando te demeritan pese a ejercer tu derecho a quejarte, a que te hagan justicia y a que te protejan? Qué largas son las preguntas y qué infinito el tiempo de respuesta. Pero pronta la agresión y el cinismo. De qué enquistado beneficio goza el edil de Tonalá, Hilario Francisco González Vásquez, para violentar la libertad sexual, civil y ciudadana de una dama y, que meses después, no sea sujeto de la acción de la justicia que el mismo gobierno que según representa se ha encargado de ponderar tanto nacional como internacionalmente. ¿Sabe alguien? En su mente, en su haber o probablemente en su circulo social, será un distintivo de poder, masculinidad, inseguridad o que se yo, el abusar de las facultades que el mismo pueblo te ha prestado para obtener favores que probablemente sin ellas, ¿no podrías obtener? Todo esto lo pregunto por que es impresionante lo que sucede con el asunto de la ciudadana Mercedes Carrasco Solís, empresaria que demandó el año pasado al edil Hilario González Vázquez por acoso sexual, con el número de acta administrativa 2862/UEDSYVF2/2009, ante la Fiscalía Especializada en Delitos a Menores y de la Mujer y ayuda a la PGR en Arriaga donde interpuso la demanda 1258-C3/T1/2009, que hasta el día de hoy no obtiene respuesta. Al contrario, peor se puso el asunto, dirían en mi pueblo, por que en vista de la observancia obtusa y obsoleta de las autoridades en materia y de hasta las que han sido convocadas a ayudar -en pleno derecho de la ciudadana y conforme a las obligaciones que les competen- como ha sido el caso de la diputada Ana Elisa López Coello, presidenta de la Comisión de Equidad y Género y miembro de la comisión de Atención a la Mujer y la Niñez, que definitivamente no ha prestado atención en absoluto de este asunto, y quien sabe a cuantos más, pese a ser solicitada su ayuda -y créame, lady Elisa, no es un favor el que usted realiza- no ha hecho nada, pese a que en todo el estado se exige el respeto a la integridad y seguridad física de las mujeres y niños, además, cobran muy bien el sueldo que tanto como la ciudadana Mercedes Carrasco y yo ayudamos a pagar y que gastan como si realmente supieran trabajarlo. Pero vayamos a lo realmente importante. La cosa es así: Hilario Francisco González Vásquez, en pleno uso de sus facultades mentales, acosó sexualmente a la señora Mercedes Carrasco y recibió un rotundo no. Orondo, hizo uso de Luís Demetrio de Paz Rasgado, delegado de Alcoholes del Ayuntamiento de Tonalá, como servil emisario para amenazarla y, de paso, al negarse repetidamente a sus solicitudes, le exigió 6 mil pesos a la agraviada para que le otorgasen la licencia de su negocio, cuando ésta en realidad cuesta solamente 800 pesos. Todo esto, como pretexto para clausurarle el negocio de venta de bebidas alcohólicas que le servía de sustento a la agraviada y a su madre de 74 años. El 25 de noviembre pasado, por la noche, decenas de policías municipales y civiles, allanaron el pequeño local denominado “Don Camarón”, con claras intenciones de detener a su propietaria, acusada de delitos inexistentes. Seguramente ha de ser toda una criminal, ¿verdad? Pero, el alcance de este cinismo, de este absurdo legal, no queda aquí. Incluso cuándo la señora hizo uso de una palapa propiedad municipal, pero de libre acceso a la ciudadanía, previa solicitud ante el agente municipal, de nombre Arturo Rodríguez, llegaron el síndico Hiber Vázquez García; Demetrio de Paz Rasgado, del Departamento de Alcoholes, y Noel Vázquez López para amenazarla. Hicieron perdedizo el permiso de uso de la palapa y agredieron verbalmente a la señora Carrasco, tomaron fotografías y demás. Intolerable, en verdad. Sin embargo, y para vergüenza de nuestro estado, para oprobio de nuestro gobierno y para repudio de la justicia que se dice existir aquí y en contraste a la que realmente se aplica, estos individuos han llegado a más desvergüenza y abuso. El día de hoy me retuerzo del asco y la vergüenza al escribir estas líneas. La señora Mercedes Carrasco está internada en el hospital del Issste tras haber sufrido una golpiza brutal, que le generó -incluso- sangrado vaginal, por presuntos “representantes” de la Cervecería Superior y el notario público Aharon Cisneros, ante la presencia del secretario de Acuerdos de la Fiscalía de la zona, de nombre Roberto, mismos que pretendían romper los candados de su local, ubicado en Puerto Arista en el municipio de Tonalá. Ajá. Y claro que sabemos que no es necesario encontrar aquí de donde sale el hilo negro. Hasta ahí ha llegado el permisivismo político. Díganme, porque yo no entiendo, ¿qué favores se le deben a estos sujetos que valen la vida de una mujer? La retuvieron más de hora y media en ese local forzándola a firmar el traspaso de su permiso. La vejaron. La golpearon a ella y con eso nos golpean a todas. A patadas lesionaron su cuerpo y así, ensangrentada, se presentó a denunciar de nuevo. Hoy fue ella, pero mañana ¿quién de nosotras seguirá? ¿La hija de quien más? ¿Será la suya? Quisiera que alguien con verdadera integridad me responda: ¿Por qué existen individuos como estos en nuestro gobierno? Es una burla, un miñiraque nuestra ley si se permite que una sola mujer viva este monstruoso episodio y ustedes, empleados del pueblo, no hagan nada por defenderle. Es como regar con ácido la tierra en donde depositas el maíz. Inútil y estúpido. Así me suena el estado de justicia en mi estado, con sus leyes creadas para que sus mismas autoridades les escupan encima. Y aunque existan “personas” como la diputada Ana Elisa López Coello, diputada local -de titulo- de extracción panista que se negó a atender a la señora Carrasco por no estar vestida como gente decente, y por que “seguramente se trataba de alguna incitadora” ya que ella no atendía ese tipo de asuntos, existen quienes piensan y actúan. Por convicción, por respeto al deber ser. Qué triste, vergonzoso, que existan varones de la clase del presidente municipal de Tonalá acompañantes en nuestro gobierno. Increíble que sigan ahí. La pregunta final sería: ¿Hasta cuándo el sol posará sus rayos en este asunto? Que se aplique la ley. Justicia para Mercedes Carrasco. Y bien lo dijo: Quien no castiga el mal, ordena que se haga. Leonardo Da Vinci Intelligenti pauca. Pero eso, lo digo yo.