la voz del sureste, auténtica expresión de la provincia..: ¿Sabe o no sabe? ¿Sabe o no sabe? ================================================================================ Administrador on Publicado el: 01/03/2010 a las 09:57 pm Justicia lerda El Duende Preguntón Nueve meses tuvieron que pasar, pajarracos, para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dijera lo que desde el principio era evidente: que en la muerte infame de 49 niños en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, hubo 16 funcionarios, de todos los niveles, federal, estatal y municipal, que incurrieron en negligencias y omisiones graves que influyeron para la peor tragedia por causas no naturales que se haya vivido en México. Desde los funcionarios municipales que no le exigieron a la Secretaría de Hacienda del estado de Sonora las condiciones de seguridad y protección civil mínimas en la bodega contigua a la guardería, pasando por los funcionarios estatales de esa dependencia que no tenían ni siquiera extinguidores en una bodega que almacenaba papeles, hasta los funcionarios federales del IMSS que no vigilaron que se cumplieran las disposiciones de seguridad en la guardería, todos aparecen mencionados como responsables de “violaciones graves de garantías” en el informe preliminar que ayer presentaron a la Corte los magistrados María del Rosario Mota y Carlos Ronzón. Aunque falta todavía que el ministro Fernando Franco González revise los resultados de la investigación de varios meses que realizaron los magistrados federales a petición de la Corte, el sólo hecho de que ayer los mismos ministros hayan difundido tal informe en su página de internet, habla claramente de que en la guardería de Hermosillo se cometió un crimen contra esos 49 niños en el que muchos tuvieron responsabilidad directa o indirecta, pero al final fueron parte de la cadena de irregularidades que segó la vida de esos pequeños de entre dos y cinco años de edad y dejó en el desconsuelo y la impotencia a sus padres. Es más, pajarracos, hasta aparecen nombres en el documento difundido por la Corte: el ex gobernador de Sonora Eduardo Bours aparece mencionado como responsable de omisiones, lo mismo que el ex director del IMSS y hoy secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas; junto a ellos aparece el ex alcalde de Hermosillo Ernesto Gándara, el director jurídico del IMSS, Gerardo Gutiérrez Domínguez, la coordinadora de Guarderías del instituto a nivel nacional, Dora García Kobeh, y el secretario de Hacienda del gobierno de Bours, Miguel Eugenio Lohr Martínez. Veremos qué dice el ministro que debe analizar el informe para determinar si hubo o no violaciones graves a las garantías individuales de los niños de la guardería y sus familias. Pero, por lo pronto, pajaritos, queda muy claro lo torcido y lerdo que ha sido la aplicación de la justicia en este caso: mientras los magistrados comisionados por la Corte para investigar hablan de 16 funcionarios del más alto nivel como responsables de violaciones, los jueces que han llevado el caso, y la Procuraduría de Justicia de Sonora como responsable de la investigación, no vieron esas responsabilidades y al día de hoy no hay un solo detenido por la que, insisto, puede considerarse la peor tragedia ocurrida en México por causas no naturales. De los dueños de la guardería, esos que tenían parentesco lo mismo con la primera dama, Margarita Zavala, que con el ex gobernador Bours y que hoy están libres y sin ser encontrados por la justicia, mejor ni hablamos. El viernes se cumplen exactamente nueve meses de aquella tragedia; nada honraría más a los ministros de la Corte que hacer justicia en este caso, en esa o en una fecha próxima, pero justicia para la memoria de esos niños asesinados por la corrupción, la negligencia y la omisión. EL BAÚL DEL DUENDE… Les paso el chisme tal como me lo contaron, pajarracos: en un cine de la zona de Bosques de las Lomas, el pasado 21 de febrero, los asistentes se sorprendieron al ver llegar a la sala a la pareja política más buscada: Enrique Peña Nieto y su Gaviota, Angélica Rivera. La película que eligieron: Día de San Valentín, y aunque se les vio acaramelados, la verdad, pajaritos, es que llevaban chaperones, pues los acompañaban sus hijos. ¿Y la boda, apá…? Me voy pajarracos, pero regresaré, ja, ja, ja.