la voz del sureste, auténtica expresión de la provincia..: Crónica de un sábado como pocos Crónica de un sábado como pocos ================================================================================ Administrador on Publicado el: 07/03/2010 a las 08:06 pm Gerardo Gómez Guillén Era un sábado como pocos, atípico, raro, protagonista, deportivo; y yo ya lo venía disfrutando desde el inicio de semana. Jalisco era el protagonista. Por un lado, Las Chivas Rayadas del Guadalajara y por el otro Saúl ‘Canelo’ Álvarez; ambos estrellas principales del sábado deportivo en Tuxtla Gutiérrez. Ambos invictos, el Rebaño con ocho partidos sin conocer la derrota en el actual torneo y Saúl, con 35 topes sin perder uno sólo en su prolífica carrera. Uno salió con los brazos en alto y el otro perdió de manera soberbia, contundente y sin discusión o polémica ante su rival. Estaba en casa de ‘doña olguita’, mi madre ubicada en el infonavit Grijalva y desde ahí me daba cuenta del fervor del pueblo chiva que desde las dos de la tarde comenzaba a tomar las calles cercanas al Zoque Víctor Manuel Reyna portando playeras, gorras, banderas del equipo rojiblanco. Sin embargo, mi sábado de trabajo comenzó a las 4:30 pm, preveía frío para la velada ‘futboxística’ y me preparé para que no me tomara por sorpresa. Al ver la hora me despedí de mi familia, le di un beso a Danna y a Cris y comencé a caminar rumbo al estadio, cada vez que me acercaba, se podía palpar el fervor rojiblanco por su equipo, habían tomado por asalto ‘la calzada de las etnias’ que actualmente está en construcción. Nos acreditamos como es la costumbre y al momento de entrar, a poco más de media hora, el estadio estaba completamente lleno y ya se podía escuchar el latir del estadio, pintado completamente de rojo y blanco, con un pequeño tono naranja por la tribuna norte, pero deseoso y expectante por el inicio del partido. Pero qué sería del futbol sin la pasión, sin los cantos, sin el orgullo de portar su camiseta. Los fieles y sinceramente pocos aficionados de Jaguares se perdían de entre el pueblo chiva, quienes lo superaban 5 a 1, pero aún así llevaban con orgullo su playera naranja. Y si el futbol no se concibe sin pasión, como sería sin las bellas que engalanan los estadios, la presencia femenina es un ingrediente importante para disfrutar aún más el espectáculo que es el deporte. Como siempre, ellas fueron las primeras en llevarse los reflectores, luciendo su estética deseable y las banderas de las marcas que patrocinan que estorban cuando más de uno busca une réplica para el recuerdo. Y saltaron los equipos, preparados para el partido, Chivas fue el primero y con ellos se vino una gran ovación, el estadio se convertía en una sucursal del Jalisco, como previniendo su destino, Luis Michel se tardó y no salió junto con sus compañeros que tardaron tres segundos posando para los lentes de los fotógrafos. Con un discreto recibimiento, Jaguares saltó a su césped, en ese donde no ha podido ganar desde hace un año y querían cambiar la historia. Una leyenda y una playera los acompañaba, ‘Fuerza Chile’ como apoyo al hermano país. Y esa misma fuerza la transmitió con buen juego, con goles. En la alineación me sorprendió gratamente el inicio –otra vez- de Jorge Hernández el ‘Burrito’, vi dxe primera mano sus recorridos y su trabajo. Su tarea era ‘atender’ al ‘Bofo’ y así lo hizo cada vez que lo tenía cerca. Eran las 5:34 y seguía pensando el desarrollo de este jugador y de lo bien que Jaguares presionaba a su rival cuando de pronto se oyó un ‘rebuzno’ de Jaguares, GOLAZO de Jorge, golazo con mayúsculas y el pueblo felino lo gritó, lo cantó, lo celebró tanto por la manufactura, como por la ejecución. Al caer el gol y estar presente en un buen partido, pensé en mi profesión, en lo noble y grande que es, y yo, dichoso de estar en el terreno de juego, siendo parte de ello desde mi trinchera. La noche se hacía dueña del horizonte y Jaguares se convertía en amo y señor del partido, Chivas no pudo descifrar el entusiasmo chiapaneco y para la segunda parte que pasé de pié, vino la sorpresa al caer el segundo de Chiapas por conducto de Edgar Andrade al minuto 5, la locura era total para los de casa, al 23 ‘Recodo’ hizo que el Reyna fuera la sucursal del manicomio y al 38 era el éxtasis total gracias al Gol del ‘Cha-cha-cha’ Martínez. 4 a cero lapidario, desastroso, sublime, vergonzoso, soberbio. ¡Cinco!, ¡Cinco! Era el grito del Reyna, que se perdía en el ¡Ole! y en la Ola que regresó al recinto de los chiapanecos. La gente estaba de fiesta, no había duda. El Bofo que absolutamente nada pudo hacer se fue entre abucheos y reproches por la gente del estado que no se olvidó de lo escaso que colaboró para la identidad felina. Sólo unos cuantos fueron los que siguieron apoyando a su equipo pese al aplastante 4-0 que Jaguares le propinó a la racha chiva. Eran las 7 de la noche, otro gran evento nos esperaba, antes, la conferencia de prensa de los técnicos, la sala estaba abarrotada con sobrecupo, así como estaba el estadio, todos queríamos oír que decía Real y Marini. El primero aclaró que la derrota tenia que llevar, pero lo que les dolió la forma en la que llegó. El argentino por su parte, fue cauto y se limitó a ocultar su obvia alegría y dijo que Jaguares merecía ya un triunfo por la forma en la que venía evolucionando en su juego. Eran las 7:30 de la noche y las caras largas de algunos colegas eran evidentes, la tristeza se acompañaba con su silencio y aunque quisieron olvidarlo pronto, una goleada como esa quedará para siempre. Pedí mi ‘ray’ con Jorge Gómez para dirigirnos al palenque de la feria, ‘Va por Chiapas’ nos esperaba, no fui el único que lo pidió, al final fuimos cuatro los que disfrutamos de la amabilidad del ‘Chichichi’. La salida a los libramientos estaba ocupada, atascada y tuvimos que virar más atrás y así fue, resultó una mejor idea. Eran las 8:20, y si el Reyna estaba lleno, qué se podía esperar de la velada boxística. Muchos hicieron el doble gasto y con ello la satisfacción al doble, del estadio se pasaron al palenque, los descubría su playera, aunque el ‘Conejo’ se dio tiempo de arreglarse y asistir al box elegantemente. La sede estaba llena, repleta, a reventar, algunos revendedores hacían de las suyas, los boletos que en taquilla estaban a 40 pesos, los estaban dando hasta 200. ¿Frío? No habñia frío, alñ llegar tuvimos problemas con el gafete porque se lo encargué al ‘Puma’ que estaba de conquistador. Mi sorpresa fue mayúscula cuando intenté bajar para tomar fotos y ya no me dejaron, me pidieron mi comprensión para aceptar las reglas del jefe de prensa de HG Boeing, yo quise protagonizar mi pelea, pero preferí irme a las gradas al palco de prensa. Pero para molestia completa a la prensa, no había palco de prensa, no había asientos para nosotros, así que tuvimos que chutarnos toda la función de pié gracias a esos ‘pequeños’ detalles. Ya lo decía, que sería de los eventos deportivos sin la pasión, sin las porras… y sin las bellas, ahí también estaban, recibiendo a los aficionados y dando a conocer los rounds de las contiendas, ahí estaban, luciendo su deseable figura. Eran las 9:30, el himno nacional mexicano se entonaba retumbantemente, los gritos para el Canelo que estaba arriba del cuadrilátero eran ensordecedores, Chiapas respetó el himno de los Estados Unidos y en eso, arriba, parado casi protagonizo mi pelea, pues alguien del staff obstaculizó mi panorama, pero le pedí amablemente que se retirara y al ver mi gafete o quizá mi decisión, lo hizo, así que ya no hubo más. Eran las 9:40 de la noche, cuando suena mi teléfono, era la llamada de mi compadre Daniel preguntándome si había boletos, me reí y le dije que no creía. 9:45 pm, suena la campana y comienza la función estelar por el título juvenil welter, Canelo ante Camechis, la expectación estaba al máximo y los gritos en apoyo al mexicano se escuchaban hasta el masivo de la feria. ¡Canelo!, ¡Canelo!, ¡Canelo!... era el grito de guerra, mismo que al compás de los jabs de derecha del peleador jalisciense entraba en la cabeza del estadounidense. Fue un primer round de conocimiento, sin embargo, la izquierda del campeón ya había entrado en cinco ocasiones al rostro del retador. El segundo episodio fue una pesadilla para el norteamericano, en dos ocasiones visitó la lona y su rostro estaba visiblemente dañado. El Canelo se dio cuenta de eso y antes de darle oportunidad a su rival, lo tundió con certeros golpes que culmino en el siguiente episodio. El sonido de la campana para el tercer round fue lo último que habrá escuchado el ‘Guantes de Oro’, pues a los 29 segundos de haber iniciado, el retador yacía en la lona tras tremendo volado de izquierda. Eran las 9:54 de la noche y el Canelo estaba en hombros tras su fulminante triunfo, poderoso, soberbio, indiscutible. Así como el de Jaguares sobre las Chivas Rayadas del Guadalajara por 4-0. Hubo una pelea más, el chiapaneco Dany ‘Kid’ Olivo frente al ‘Lobito’ Martínez, este último aulló por nocaut técnico ante su rival que dejó de tirar golpes en el tercer asalto y cuatro posteriores acusó de cansancio. Mi preocupación era mayor al ver que mis posibilidades de regreso eran escasas y cuando estaba resignado a pagar taxi, Paco el ‘Cenizo’ Álvarez apareció y como siempre, amablemente aceptó. La velada no pudo terminar mejor, Jaguares rompiéndole la racha a Chivas y el Canelo rompiéndole el rostro a Camechis, pero sobre todo, saludar al Doctor Alfonso Morales a quien molesté diciéndole que sin la máscara es más popular. Mis pies me estaban matando por el cansancio y para variar no hubo frío. La velada no pudo terminar mejor y en ese momento me sentí orgulloso de mi trabajo, de mi labor diaria, pues como pocas veces, Chiapas alberga espectáculos como estos, estoy consiente que hubo gente que pasó toda su vida sin disfrutar de algo similar y ahora estamos aquí, siendo parte de la historia.